Donde las zonas corresponden a:
| Zona |
Región / Países |
| Zona 1 |
Estados Unidos, Canadá y territorios de Estados Unidos |
| Zona 2 |
Japón, Europa, Sudáfrica y Oriente Próximo (incluyendo Egipto) |
| Zona 3 |
Sur y Este de Asia (incluyendo Hong Kong) |
| Zona 4 |
Australia, Nueva Zelanda, Islas del Pacífico, Centro América, México, Sud América y Caribe |
| Zona 5 |
Antigua Unión Soviética, India, África, Corea del Norte y Mongolia |
| Zona 6 |
China |
| Zona 7 |
Reservado |
| Zona 8 |
Situaciones especiales internacionales (aviones, cruceros, etc.) |
Esto significa que no podremos utilizar nuestro reproductor de DVD comprado en la Unión Europea para reproducir una película que hayamos comprado por Internet en una tienda de Estados Unidos. Por supuesto hay una forma muy fácil de evitar esto, podemos comprar también un reproductor en Estados Unidos y si tenemos un televisor que sea compatible NTSC (la mayoría de los aparatos de calidad lo son ya) no tendremos ningún problema en reproducir la película. Pero necesitaríamos un reproductor por cada película de diferente zona que quisiéramos ver.


La codificación regional es opcional y los dueños del contenido de los DVD pueden elegir su utilización. En el caso de que quieran que el disco se pueda reproducir en cualquier zona, usarán la zona 0 para designar el disco y todos los reproductores permitirán ver el contenido. Este es el caso de algunos DVDs con videos musicales, conciertos, documentales, cursos, etc. Además los DVD-Audio no se rigen por este sistema y tampoco están sujetos a zonas.
Vamos a adentrarnos un poco más en este tema pasando por los aspectos técnicos. En general, el sistema que usan los reproductores es comprobar el código de zona del disco y compararlo con el suyo. Si coinciden, el reproductor mostrará los contenidos, si no coinciden, el reproductor mostrará un error de zona.


En el disco, el código de zona se codifica en un byte del que sólo se usan 6 bits, uno para cada código de zona siguiendo la tabla que tienes a continuación:
| Zona |
Bit |
Valor |
| 1 |
0 |
1 |
| 2 |
1 |
2 |
| 3 |
2 |
4 |
| 4 |
3 |
8 |
| 5 |
4 |
16 |
| 6 |
5 |
32 |
De esta manera para un DVD zona 4 el valor del byte será 8 y un DVD que tenga el valor 20 en ese byte podrá reproducirse en lectores tanto de zona 3 como 5 (ya que 20=16+4). Un DVD que se pueda reproducir en todas las zonas tendrá valor 0 ó 63.
En el reproductor, el código de zona se puede codificar según le convenga al fabricante. Eso sí, después de leerlo de la memoria se tiene que seguir un procedimiento muy estricto para asegurar la compatibilidad.


De acuerdo con las especificaciones del DVD, tiene que haber un fichero llamado "video.ifo" en la carpeta raíz de todos los dicos DVD-Video. Este fichero contiene información clave entre las que se encuentran el título, las pistas de sonido, los subtítulos, datos de los menús, del número de pistas del disco y por supuesto el código de zona.
Este fichero se lee cuando el disco se introduce en el reproductor y a veces contiene un programa que hace una petición llamada "branching request" al reproductor. De esta manera el programa obtiene información sobre la configuración del lector como el idioma por defecto o el formato de la pantalla y puede ajustar de esta manera los parámetros para que no tengamos que cambiarlos cada vez que introducimos un disco.


Ya que hay sistemas para trucar los lectores de DVD y cambiarles el código de zona que traen de fábrica a valor 0 para que puedan leer todos los discos, algunas productoras han incluido en sus películas un programa en el fichero "video.ifo" que pregunta al lector mediante un "branching request" qué zona tiene por defecto y si devuelve la zona 0, el disco sabrá que ha sido modificado y obtendremos un error de zona incorrecta desde el disco en lugar de desde el reproductor. Esta es una de las medidas que han tomado las productoras para frenar la distribución de DVDs entre diferentes países.
Por supuesto las personas que se dedican a hacer estas modificaciones no se iban a rendir sólo por este inconveniente, así que ahora hay un elemento que se vende para incorporar a algunos lectores que primero leen el código de zona del disco y adaptan el reproductor con ese mismo código. Lo que hace Warner para detectar también estos reproductores modificados es dejar que todas las comprobaciones las haga el disco. El disco viene codificado para la zona 0 por lo que el reproductor, modificado o no, reproducirá el disco. Más adelante un programa comprobará el código de zona que tenga el lector en ese momento (que será el real si el lector no ha sido modificado o 0 si el lector ha sido modificado por cualquiera de los dos métodos que hemos explicado) y comprobará si este es 0 para parar la reproducción. De esta manera, los aparatos equipados con el sistema de autodetección no pueden saber de qué zona es el disco.
En conclusión, lo que queda claro es que todos los discos de una zona se podrán reproducir en los lectores de esa zona que no hayan sido modificados, por lo que supone un riesgo hacer modificaciones a nuestro reproductor ya que siempre habrá sistemas de protección más eficaces por parte de las productoras.