| LA IMPRESORA
Ningún equipo informático está completo sin una impresora, pues es lo que nos permite divulgar nuestros trabajos, sin detrimento de Internet, y transferir la información de un usuario a otro, independientemente de la tecnología de información utilizada.
Hasta la década de los 80, sólo existían dos métodos de impresión, láser o matricial, destinada la primera de ellas, por coste y voluminosidad, a las medianas y grandes empresas, y la segunda a las medianas y pequeñas empresas y a los usuarios particulares. Con la aparición de las impresoras de inyección de tinta en los años 80 y la introducción del color en la década de los 90, el mercado de la impresión sufrió una gran revolución, de modo que hoy en día las impresoras matriciales han practicamente desaparecido del mercado, excepto para usos muy específicos, y las impresoras de inyección y las impresoras laser están librando una batalla en la que el primer beneficiado es el usuario final.
Aunque normalmente asociamos impresora láser a entorno empresarial, e impresora de inyección de tinta a entorno doméstico, hoy en día, la cada vez menor diferencia de precio entre ambos tipos de impresoras y la mejora de calidad y velocidad, especialmente en la impresión en color, de las impresoras de inyección de tinta, hace que cualquier usuario profesional o doméstico tenga serias dudas sobrte la tecnología a escoger.
Obviamente, lass posibilidades de impresión en color y el precio asequible de la impresora de inyección de tinta, la ha convertido en la reina del mercado doméstico, y el entorno empresarial está poniendo también sus ojos en esta tecnología, pero antes de tomar una decisión, no deberíamos dejar de leer este informe.
¿Cómo funciona?
Para explicar el funcionamiento de una impresora, debemos distinguir las distintas tecnologías de impresión existentes en el mercado: INYECCIÓN, LASER, MATRICIAL, TINTA SOLIDA, SUBLIMACIÓN, TERMICA y DE CERA TERMICA.
- IMPRESORAS DE INYECCIÓN DE TINTA
En general, la tinta es expulsada por unas boquillas, pasa a través de una serie de medios y es lanzada hacia el papel para construir una imagen.
Para completar una página, un cabezal de impresión se mueve horizontalmente a lo largo de la página gracias a un motor que lo mueve de izquierda a derecha y viceversa, mientras que otro motor hace avanzar verticalmente la página paso a paso. Sin embargo, para acelerar la impresión, el cabezal imprime más de una línea de píxeles de cada pasada, al menos un par de ellas, una al moverse de izquierda a derecha y otra al volver a su posición original de derecha a izquierda.
Por su parte, la cantidad de tinta que expulsan las boquillas viene determinada por el DRIVER controlador de la impresora, que es el que decide qué boquillas expulsan tinta y cuándo lo deben hacer.
Sin embargo, debemos distinguir dos métodos básicos para lanzar la tinta sobre el papel: TECNOLOGÍA TÉRMICA y TECNOLOGÍA PIEZO-ELÉCTRICA.
La TECNOLOGÍA TÉRMICA es la más extendida, y por medio de ella se utiliza calor para expulsar la tinta sobre el papel. El proceso es el siguiente: se calienta la tinta para formar una burbuja, de modo que la presión la hace reventar y estallar sobre el papel; al enfriarse el cabezal, la tinta se seca y el vacío creado por la explosión absorbe tinta del depósito para reemplazar la tinta que fue expulsada. esta es la tecnología utilizada por grandes fabricantes como HEWLETT PACKARD y CANON.
La TECNOLOGÍA PIEZO-ELÉCTRICA es el sistema propietario y exclusivo de EPSON y consiste en lo siguiente: el cabezal de impresión tiene una especie de cristal detrás del depósito de tinta con la forma de un cono de altavoz que vibra cuando se le aplica una corriente eléctrica; al vibrar este cono expulsa una gota de tinta a través de la boquilla y ésta queda depositada en el papel, sin necesidad de calentar la tinta.
¿Qué sistema es el mejor? Veamos más abajo las secciones dedicadas a los aspectos a tener en cuenta para la elección.
- IMPRESORAS LASER
Funcionan de modo similar a las fotocopiadoras, diferenciándose en la fuente de luz, pues en la fotocopiadora la página es escaneada con una luz brillante, mientras que en la impresora la fuente de luz es, por supuesto, un láser.
El proceso es el siguiente: la luz crea una imagen electroestática de la página sobre un fotoreceptor cargado de electricidad, que a su vez atrae el toner con la forma dibujada por la imagen electroestática. Dentro de la impresora hay un tambor octogonal con una cobertura que le permite llevar una carga electroestática y que se carga en toda su superficie rotando sobre unos electrodos. A continuación el láser emite una luz muy brilante sobrte el tambor descargándolo selectivamente, de modo que sólo queda carga electroestática en los puntos que van a imprimirse sobre el papel, de modo que cada punto del tambor corresponde con un punto en el papel.
Mientras el tambor va rotando para descargar selectivamente cada línea, la línea anterior entra en contacto con el toner, un polvillo muy fino, y lo atrae a las zonas cargadas. Al final de la rotación, el tambor tiene una imagen dibujada sobre él, y cuando la hoja es introducida por los rodillos y entra en contacto con el tambor, la imagen se transfiere al papel, pero para que la imagen se fije se aplica al papel calor y presión (de ahí que las hojas impresas en una impresora láser estén calientes) y finalmente el tambor se limpia de restos para la siguiente impresión.
En algunas impresoras económicas (llamadas impresoras LED), el láser se sustituye por una matriz de LEDs (Light Emitting Diodes - diodos que emiten luz), aunque se pierde en resolución lo que se gana en precio. También existen impresoras LCD, en las que se sustituyen los diodos por un panel de cristal líquido como fuente de luz.
La principal diferencia entre una impresora de inyección de tinta y una láser es que esta última necesita tener toda la información del documento a imprimir en su propia memoria antes de empezar a imprimir, pero el lenguaje utilizado para comunicar la información del PC a la impresora, para que ésta imprima exactamente lo que se ve en la pantalla del ordenador, varía según el tipo de impresora: POSTSCRIPT, PCL, GDI o ADOBE PRINTGEAR.
La impresoras POSTCRIPT, una patente de ADOBE, fue el primer intento de un lenguaje estándar multi-plataforma (PC, MAC, ALPHA, etc.). Este lenguaje dio lugar a la aparición del término WYSIWYG (What You See Is What You Get - se imprime tal y como se ve en pantalla), y se basa en la transmisión de la página en formato vectorial para que la impresora lo transforme en puntos. La última revisión de este lenguaje, Level 2, supone un mejora a nivel de compresión de datos, gestión del color y gestión de recursos y memoria de la impresora.
Las impresoras PCL usan un lenguaje creado por HP pero de carácter abierto, lo que hace que haya numerosas impresoras láser PCL y su coste sea menor que el de las PostScript. Este lenguaje fue creado inicialmente para las impresoras matriciales, e inicalmente era bastante simple, por lo que debemos buscar versiones superiores a PCL4, habitual en las impresoras de bajo coste y que ya tiene un buen soporte para gráficos, pero debemos buscar la compatibilidad PCL5 para mejorar la velocidad, para la comunicación bidireccional con el ordenador y para la gestión del color, y PCL6 si buscamos ante todo velocidad o imprimimos muchos documentos repletos de gráficos o una impresión habitual en color. La compatibilidad con PCL5 y PCL6 encarece el precio de las impresoras al necesitar un hardware interno (memoria de la impresora, procesador de la impresora, etc.) más potente.
ASdemás es muy habitual encontrar en el mercado impresoras compatibles con el lenguaje PCL5 o PCL6 a las que se puede añadir en opción el soporte para lenguaje PostScript 2. Las impresoras lásewr de gama alta suelen soportar anbos lenguajes, además de otras emulaciones adicionales de HP, EPSON e IBM. La impresoras láser GDI son la alternativa económica a los dos lenguajes anteriores. Con las impresoras Windows GDI (Grafical Device Interface) es el propio ordenador el que renderiza las páginas para enviarlas directamente a la impresora en formato de mapa de bits para que los documentos se impriman directamente. De este modo, las impresoras GDI son bastante económicas por no requerir en la propia impresora una gran cantidad de memoria o el típico procesador RISC. Por supuesto, hay desventajas: menor velocidad de impresión y pérdidad de recursos del sistema durante la impresión. Obviamente este tipo de impresoras solamente conviene en el ámbito doméstico.
Algunos fabricanmtes eligen el WINDOWS PRINT SYSTEM, un lenguaje creado por Microsoft que es una variante de GDI, en el que la renderización del mapa de bits se realiza durante la propia impresión, y no previamente, por lo que se ahorran recursos. También hay fabricantes que venden impresoras de tipo mixto, en las que bajo Windows utilizan el sistema GDI y bajo DOS utilizan PCL o PostScript, siendo áte un método para abaratar costes de fabricación.
Una laternativa presentada recientemente por Adobe es ADOBE PRINTGEAR. Este lenguaje está destinado a las impresoras láser personales o para pequeñas oficinas, y se basa en un procesador a 50MHz y un Driver de alta complejidad que realizan la mayoría de las funciones típicas de los procesadores RISC de impresoras láser, abaratando de manera importante el coste de la impresora.
- IMPRESORAS MATRICIALES
El funcionamiento de las impresoras matriciales se basa en el golpeteo de una serie de agujas o alfileres contra una cinta de tinta, de modo que se crean sobre el papel una serie de puntos muy próximos entre sí con la forma apropiada.
La calidad de la impresión vienen determinada por el número de agujas o alfileres, entre 9 y 24, de modo que a mayor número, mayor calidad, siendo las de 24 agujas las que ofrecen una calidad aceptable.
La velocidad se mide en cps (caracteres por segundo), oscilando entre 50 y 500, siendo menor la velocidad a mayor resolución.
La única ventaja frente a otras tecnologías es el poder imprimir sobre papel continuo multicopia (el papel continuo simple puede utilizarse también en algunas impresoras láser y de inyección).
- OTRAS TECNOLOGÍAS DE IMPRESIÓN
Las impresora de SUBLIMACIÓN DE TINTA se basan en el calientamiento de la tinta de modo que pase de estado sólido a estado gaseoso, controlando la cantidad de tinta por medio de diferentes temperaturas. La tinta se aplica con un tono contínuo, en vez de con puntos como en una impresora de inyección, y se aplica cada uno de los colores a toda la página de una vez, empezando por el amarillo y acabando por el negro. El papel necesario es muy caro y la velocidad de impresión, debido a las múltiples pasadas, es muy lenta, aunque la resolución y los resultados son espectaculares.
Las impresoras de TINTA SÓLIDA, un sistema casi exclusivo de TEKTRONIX, funcionan derritiendo un cilindro de cera de tinta y esparciéndolo por un tambor de transferencia, de donde es transferido al papel de una sola pasada. Estas impresoras son típicas en redes, y suelen traer conexiones paralelo, SCSI y Ethernet, y aunque su calidad es superada por muchas impresoras láser en color y algunas de las recientes impresoras de inyección de tinta de calidad fotográfica, su coste de adquisición y mantenimiento es muy bajo e imprimen con una muy alta calidad en casi cualquier tipo de papel, y son muy utilizadas para realizar transparencias en color e impresiónes de gran tamaño.
Las impresoras de CERA TERMICA son similares a las de sublimación de tinta y utilizan una película plástica recubierta de colorantes de cera, y su impresión se basa en el calentamiento de puntos de tinta sobre un papel especial térmico. Al igual que las anteriores son lentas y de baja resolución y su uso se limita a aplicaciones muy específicas.
Las impresoras TERMICAS AUTOCROMATICAS son un reciente invento que se ha creado para asociarlas directamente a las cámaras digitales. El papel térmico-autocromático tienen tres capas de pigmento (cian, magenta y amarillo) sensibles cada una de ellas a una temperatura diferente, y la impresora utiliza cabezas térmicas y ultravioleta para calentar las zonas del papel en tres pasadas sucesivas. Sus resultados son espectaculares y se afirma que su resistencia al tiempo es mejor que en el caso de las impresoras de sublimación.
¿Qué aspectos hay que tener en cuenta a la hora de comprar una IMPRESORA?
- RESOLUCIÓN
En las impresoras de inyección de tinta, la resolución viene determinada por el número o la densidad (proximidad entre ellas) de las boquillas que expulsan la tinta sobre el papel. Esta densidad oscila entre 300 y 600dpi o ppp (dots per inch - puntos por pulgada) en el caso de las de tecnología térmica y está alrededor de 720ppp en el caso de las piezo-eléctricas.
Sin embargo, ambos tipos de impresoras ofrecen resoluciones mejoradas que suelen ser normalmente el doble de la resolución nativa (1.200ppp y 1.440 ppp respectivamente) que suelen conseguierse mediante pasadas múltiples o mediante complejos algoritmos de cálculo.
Sin embargo, no es siempre la resolución lo que interesa: mientras que la mayoría de los usuarios y las oficinas buscan una alta definición tanto en el texto en blanco y negro, como en las imágenes en color, los usuarios más profesionales o aquellos que desarrollan tareas gráficas, están más interesados en el número de niveles de color en cada punto, y de ahí la reciente aparición de impresoras con cartuchos de hasta 6 colores diferentes, especialmente pensadas para aquellos que buscan ante todo la calidad fotográfica.
En las impresoras láser, la resolución viene dada horizontalmente por la rotación del tambor mientras se carga selectivamente de electricidad mediante el laser, siendo normalmente cada paso de 1/600 de pulgada, lo que obviamente da lugar a una resolución de 600ppp en vertical y horizontalmente por la rapidez con la que se enciende y se apaga el láser. En el caso de las impresoras LED y las impresoras LCD la resolución suele ser menor, debido a la resolución horizontal de 300ppp fija limitada por la propia fuente de luz.
En el caso de las impresoras matriciales, la resolución viene marcada por el número de agujas (descartar las de menos de 24 agujas para conseguir una calidad casi-imprenta), y hay que tener en cuuenta que la resolución es inversamente proporcional a la velocidad: a mayor resolución, más lentitud.
- VELOCIDAD
La velocidad en una impresora de inyección de tinta depende de la velocidad con la que se cargan los inyectores para poder lanzar de nuevo sobre el papel una carga de tinta y de la anchura de la banda de impresión (cuántas líneas se imprimen simultáneamente en el recorrido de un lado a otro y el retorno del cartucho a la posición inicial), la cual viene determinada por la propia cabeza impresora.
Debido a las características de las impresoras de tecnología términa, en general se puede afirmar que éstas son más lentas que las de tecnológía piezo-eléctrica, debido a la necesidad de las primeras de un tiempo para calentar el cabezal y otro pequeño tiempo para quye se enfríe, pero en muchos casos éste retraso queda compensado por la mayor anchura de la banda de impresión.
En las impresoras láser, la existencia de un procesador dedicado para la propia impresora (excepto las GDI) y las propias características del láser o los LEDs hace que la impresión sea mucho más rápida que en una impresora de inyección, lo que las hace especialmente adecuadas para el entorno ofimático donde se necesita una gran cantidad de copias o varios usuarios deben imprimir a una misma impresora, necesitando que ésta esté liberada de trabajo lo antes posible. Las impresoras GDI suelen ser más lentas, entre 4 y 8 ppp (páginas por minutos), pero las LASER y las LED con tecnología PostScript 2 o PCL5 y PCL6 llegan a alcanzar hasta 35ppp.
Las impresoras matriciales son especialmente lentas, sobre todo a altas resoluciones, pero este tipo de impresoras tienen como función primordial el poder imprimir sobre papel multicopia autocalcante, con lo que la velocidad no es el principal aspecto a tener en cuenta a la hora de la compra.
Por tanto, no debemos olvidar, especialmente en el caso de las láser el valor anunciado de número de páginas por minuto que la impresora es capaz de imprimir (teniendo en cuenta que el fabricante suele ser bastante optimista). Este valor oscila entre 2 y 10ppm en las impresoras de inyección de tinta, aunque en impresión color la velocidad siempre es bastante menor que para blanco y negro, y entre 6 y 50ppm para las impresoras láser, oscilando en torno a 6ppm para color.
- COLOR
La impresión en color se consigue mediante la mezcla de tres o más colores básicos en diferentes cantidades, en un proceso conocido como DITHERING (síntesis sustractiva). Los tres colores básicos son: el cian (un color azul-verdoso complementario del rojo), el magenta (color carmesí oscuro, que se suele obtener mezclando rojo y azul) y el amarillo. Algunas impresoras añaden uno o dos colores más: el cian claro y el magenta claro, para aumentar el número de colores posibles mediante combinación.
La impresora de inyección de tinta de tres colores (un solo cartucho con tinta de tres colores) lleva ya algún tiempo en el mercado y existen modelos de muy bajo coste, desde 15.000 pts, habiendo hecho popular entre todo tipo de público la impresión en color, pero con la aparición de la impresora de cuatro colores (un cartucho de tres colores y un cartucho de negro simultáneamente) y su progresiva bajada de precio, hoy no tiene sentido comprar una de las primeras, tanto por los resultados obtenidos (el negro obtenido a partir de la mezcla de los tres colores tiene un tono violeta o grisaceo) como por la velocidad de impresión (el negro se forma combinando los tres colores, con lo que un carácter de color negro necesita el triple de tiempo para imprimirse).
Sin embargo, las impresoras de inyección color no sólo persiguen una impresión más efectista o llamativa, sino que en muchos casoso en la actualidad se busca la calidad fotográfica, o lo que es lo mismo, una impresión con un número ilimitado de colores que refleje la realidad.
Para conseguir un número ilimitado de colores (16,7 millones es más de lo que puede distinguir el ojo humano) las impresoras color son capaces de crear 256 tonos por cada punto y por cada color (es decir, con tres colores, 256x256x256=16.777.216 colores), con lo que aumentando el número de tintas de 3 a 4 o a 5, además del negro, se consigue el efecto de "tono contínuo" que caracteriza a la impresión de calidad fotográfica.
Las impresoras láser en color producen el color mediante cuatro pases del papel por el tambor (una para cada color) o por cuatro tambores diferentes, colocando el toner en el papel de uno en uno. Algunas impresoras crean la imagen en color sobre una superficie de transferencia antes de pasar la impresión al papel, como es el caso de muchas de las impresoras LED, o tienen cuatro líneas de leds de modo que los cuatro toners se depositan a la vez sobre el papel.
- MANTENIMIENTO
Las impresoras con un mantenimiento más barato son las impresoras matriciales, donde la cinta de impresión puede aprovecharse durante mucho tiempo hasta que está tan gastada que casi no puede leerse lo que se imprime.
Por el contrario las impresoras de inyección de tinta tienen el mantenimiento más caro, por diversos motivos:
* Alto coste por página, tanto en blanco y negro como en color, por el elevado coste de las recargas. No debemos olvidarnos de preguntar el precio de las recargas a la hora de decantarnas por uno u otro modelo o marca de impresora de inyección de tinta. * Suelen combinar en un solo elemento la cabeza de impresión con el depósito de tinta, lo que, aunque asegura siempre el buen estado de la cabeza de impresión, encarece el precio del recambio. Una de las posibilidades a tener en cuenta es el rellenado de los cartuchos (práctica muy popular hoy en día), pues un cabezal de impresión tiene una durabilidad muy superior a las 1000 hojas en blanco y negro y las 500 en color, que es generalmente la capacidad de impresión máxima de un depósito. Los fabricantes aseguran que la tinta de origen tiene unas características que la hacen especialmente adecuada para cada modelo de impresora y que el uso de recargas supone un riesgo y, además, anula la garantía. Con los avances actuales en la tecnología de tintas, las recargas fabricadas por muchas casa de prestigio no tienen nada que envidiar a las tintas originales. * Desperdicio de tinta en los cartuchos de color: cuando se agota uno de los colores antes que los demás (algo habitual) nos vemos obligados a cambiar todo el cartucho, con el desperdicio que esto supone. Hay, sin embargo, impresoras que tienen un cartucho independiente para cada color, con lo que esta opción debe tenerse en cuenta a la hora de la compra por el ahorro que supone. * Necesidad de papeles especiales, sobre todo para la impresión en color o a altas resoluciones, cuyo coste es bastante elevado. * Escasa capacidad de la bandeja de papel (entre 50 y 100 hojas) lo que supone que en una oficina necesita una atención constante, que se añade a la necesidad de cambiar cartuchos con demasiada frecuencia si la cantidad de hojas impresas es muy alta. En cuanto a las impresoras láser, éstas presentan un mantenimiento mucho más económico, dando lugar a un mucho menor coste por página, tanto en blanco y negro como en color, no sólo por el precio de los consumibles, sino también por el hecho de poder imprimir sobre prácticamente cualquier tipo de papel con una muy alta calidad.
Sin embargo, a la hora de la compra, debemos tener en cuanta que además de cambiar el toner (tinta) cada cierto número de hojas impresas (normalmente en torno a 3.000 hojas), también es necesario cambiar el tambor sobre el que se crea el "negativo" de la página impresa mediante la carga electroestática. El problema es que algunas impresoras láser el tambor está dentro del cartucho, con lo que el consumible sube de precio considerablemente. Por otro lado, sin embargo, existen en el mercado impresoras (como las de KYOCERA) que usan un tambor de silicona que dura toda la vida de la impresora.
A la hora de comprar una impresora láser, por tanto, debemos leer atentamente las especificaciones de duración de los diferentes elementos. Estas cifras suelen oscilar entre los siguientes valores (en número de páginas): entre 2.000 y 10.000 páginas para el toner, entre 3.000 y 600.000 para el tambor, y entre 50.000 y 900.000 para el motor. En cuanto a las impresoras láser en color, el coste de mantenimiento es bastante alto, incluso superior a las de inyección de tinta, debido a que debemos cambiar periódicamente, dependiendo de cada fabricante, muchos más consumibles y componentes que en una impresora láser monocromo. Sólo la alta calidad, la rapidez y la posibilidad de impresión sobre cualquier tipo de papel compensan este gasto.
- RECOMENDACIONES
Las IMPRESORAS MATRICIALES hoy en día solamente son interesantes en entornos ofimáticos, por su capacidad de impresión multicopia en papel autocalcante continuo. Preferiblemente escoger una de carro ancho y 24 agujas. Opciones inferiores pueden verse limitadas en poco tiempo.
Las IMPRESORAS DE INYECCIÓN DE TINTA son las ideales para el mercado doméstico y las pequeñas oficinas donde la impresión en color a bajo coste de compra, aunque no tanto de mantenimiento) es el factor decisivo. Evitar las impresoras de un solo cartucho intercambiale, y en caso de necesitar una impresión con calidad fotográfica, tener en cuenta las impresoras de más de cuatro colores. De todos modos, hoy en día, con el aumento del número de inyectores de cada cartucho y el software inteligente, la calidad de las impresoras de cuatro colores no difiere mucho de otros modelos más caros y con más colores. Recordar que el uso de cartuchos separados para cada color abarata considerablemente el coste de mantenimiento si se van a imprimir cantidades importantes de documentos o fotografías en color. Y antes de comprar, comprobar el precio de los consumibles.
Las IMPRESORAS LASER son las ideales para las grandes empresas con altos volúmenes de impresión, donde además de la calidad (hoy en día las de inyección han avanzado mucho en este aspecto), la velocidad es un factor importante. La IMPRESORA LÁSER EN COLOR es un requisito, no un capricho, para empresas de publicidad, aunque no hay que olvidar otras tecnologías.
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