Ésta es la primera de una serie de guías que buscan que Ud. pueda desarrollar todo el potencial de su cachorro y toma como principio que el criador ha hecho su parte. Si va a adquirir un cachorro, tome una decisión informada, recuerde que su compromiso implicará, al menos, unos 10 años de convivencia, gastos e incluso sacrificios.
Un ejemplar es el resultado de genética y la exposición a situaciones que mejoren y enriquezcan su comportamiento social. Según un estudio, 35% del comportamiento definitivo de un perro es genético y 65% es consecuencia del manejo, entrenamiento, socialización, nutrición, cuidado de salud, etc. Es por ello que para lograr maximizar el potencial de un cachorro éste debe ser adecuadamente criado.
Al menos se puede decir que todas las teorías concuerdan que criar a los cachorros de manera adecuada es obligatorio si se desea maximizar su potencial, estimulando su habilidad de aprendizaje, sus intereses e instintos naturales. De manera que podemos atrevernos a afirmar que aquellos perros abandonados, regalados e incluso asesinados por problemas de conducta, son resultado de un entrenamiento o socialización inadecuada desde un inicio.
Hay diferentes períodos en la vida de un cachorro donde su aprendizaje y/o socialización se maximizan. Es necesario enfatizar la importancia de comprender y utilizar estos períodos para lograr los mejores cachorros posibles.
PERÍODO DE SOCIALIZACIÓN (SEMANAS 5 A 16)
Los perros no están genéticamente programados para interactuar con otras especiaes, incluyendo a los humanos, pero miles de años de convivencia lo han hecho posible. Vivir con las personas y adaptarse a sus múltiples ambientes sólo es posible a través de la habituación a ciertos estímulos, en otras palabras permitiendo que desaparezcan las reacciones indeseables. Muchos estudios neurobiológicos han demostrado que el cerebro se atrofia cuando un perro se desarrolla en aislamiento sensorial y que se desarrollar más de lo normal en un ambiente de hiper estimulación. Los cachorros que han sido expuestos a estímulos progresivamente complejos, buscarán ambientes complejos, por el contrario, los que han sido pobremente estimulados se inhibirán, serán temerosos y buscarán ambientes menos complejos. Además los cachorros muy estimulados serían dominantes ante la presencia de los perros poco estimulados. Los perros con ausencia de estímulos adecuados son muy excitables, aprenden más lento y olvidan más facilmente más tarde en su vida. Un cachorro criado en un ambiente desprovisto de estímulos puede compensar con comportamientos auto destructivos como morderse, lamerse, etc.
La socialización actúa de dos maneras para habituar a los cachorros. Reduce el número de cosas en el mundo a las cuales los cachorros pueden temerle y continuamente suminsitran experiencias experiencias de estar temerosos, en primera instancia, y luego recuperarse. De hecho, el recuperarse es una de las características más valiosas que se le puede "enseñar" a un perro. Y mientras con mayor frecuencia un cachorro se recupere, la lista de cosas/gentes/experiencias a los que el cachorro no le teme crece más y más rápidamente. Los cachorros deben exponerse a una amplia serie de olores, texturas y ambientes, incluyendo y especialmente una amplia variedad de personas.
Mientras mayores sena las oportunidades de que un cachorro sea apropiadamente expuesto a cosas nuevas durante sus períodos críticos de socialización, menos preocupados estará el resto de su vida cuanto esté ante cosas nuevas o amenazantes. No se han descubierto que existan miedos innatos en los perros sino que una sensibilidad genética a los sonidos es muy común en ciertas razas e individuos. Los perros tienen una capacidad auditiva muy desarrollada y deben aprender a ignorar los miles de sonidos que no los afectan y aprender a concentrarse en aquellos que impactan su vida. Los miedos son causados por la experiencia de los perros durante su vida. Todo lo que se espere que un perro haga o con lo que tenga que existir como adulto debe ser añadido en un programa de socialización, en otras palabras, niños, nadar, exposición al gando, competencias de conformación, ruidos de la ciudad, presenciar presas, disparos, etc.
Los perros que han sido inapropiadamente socializados son tímidos, temerosos, se ponen a la defensiva, discriminan las amenazas inapropiadamente y pueden incluso morder por miedo. Los perros que se dejan solos por largos períodos de tiempo y los que tienen constante compañía humana son propensos a la ansiedad por separación y desórdenes obsesivos-compulsivos. Si ho ha sido socializado con perros, el cachorro puede ser temeroso o agresivo o los otros perros pueden rechazar al cachorro. Cuando tiene miedo, un perro reacciona huyendo o peleando, intentando diferentes maneras de manejar su miedo. Si no es capaz de huir, el perro utilizará diferentes niveles de "agresión" para en primera instancia asustar a la persona o perro que lo atemoriza, y puede aumentar hasta pelear o morder para defenderse. Este mecanismo conductista explica porqué un perro temeroso con trailla o restringido de alguna otra manera, reacciona de una forma totalmente diferente que cuando está libre para tomar una mejor decisión de cómo lidiar con su temor, incluyento el huir, si esto le dio resultado en el pasado.
La socialización requiere creatividad y es un proceso continuo que debe durar toda la vida del perro y debe ocurrir durante estos períodos críticos. Hay muchos obstáculos para socializar apropiadamente a los cachorros - sus dueños trabajan fuera todo el día, los perros no son bienvenidos (o mejor dicho, están prohibidos) en la mayoría de los lugares públicos, los dueños evitan la exposición ante otros perros para reducir el riesgo de transmisión de enfermedades, sueños o criadores inexpertos no comprenden el comportamiento canino, entrenadores y clases para cachorros efectivas no se consiguen o no parecen necesarias, el dueño deja de hacerlo porque o el cachorro es muy estrovertido o está fuera de control en ese momento. Esta lista puede aumentar cada vez más y más, pero no hay substituto para la socialización intensiva y continua de todos los cahcorros.
El periodo de socialización se puede dividir en varias partes, pero sólo escribiremos sobre aquellas con las cuales Ud. se involucrará, si compró un cachorro a un criador informado.
Lanan, K. (2.004). En Hastings P., Rouse, E.A. Another Piece of the Puzzle: Puppy Development. (Eds.), Behavioral Developmente of Puppies. Aloha, Oregon: Dogfolk Enterprises. |