PERÍODO DE MADUREZ (DEL 1ER AL 4TO AÑO)
Este período señala el cambio entre el cachorro y el adulto. Se caracteriza por el crecimiento continuo, tanto en lo físico como en lo mental, hasta el año al año y medio de edad en las razas pequeñas y entre los 2, 3 o más años en las razas grandes o gigantes, especialmente en los machos que no han sido castrados. Como regla, mientras más pequeña es la raza, más temprano el cachorro alcanzarà la madurez sexual y estructural. Irá de un Patito Feo con un año de edad - patilargo, flaco, sin proporción, manto inmaduro y comportamiento de adolescente - a un Cisne, con manto y color de adulto, proporciones correctas, cuerpo maduro y un comportamiento y un temperamente más estable. Pero la socialización regular debe continuar a través de los años. Las hembras tienen el celo y el interés sexual de los machos se incrementa continuamente. Perros genéticamente tímidos o sumisos se volverán problemas mayores. Agresión y prueba de liderazgo pueden incrementarse, especialmente en aquellos perros que han sido menos socializados y entrenados en meses anteriores. Las cualidades de protección se incrementan dramáticamente y es imperativo que se les enseñe a discriminar entre miedos y amenazas. Los dueños deben buscar la ayuda de un criador experimentado o un entrenador cualificado a la primera señal de un comportamiento inusual o amenazador. Con un cachorro genéticamente sano y con continuo entrenamiento y socialización en sus primeros 3 ó 4 años de vida, el perro será "maduro" en mente y cuerpo y listo para logar las expectativas del dueño en los años por venir.
En resumen, el desarrollo de un perro es la responsabilidad conjunta del criador y el nuevo dueño. La personalidad madura, la apariencia física y la habilidad para el trabajo son una combinación de las características de la raza, la constitución genética individual y la socialzación y el entrenamiento que reciba. Cada vez que un cachorro logra todo su potencial es en las manos de su criador y de su nuevo dueño. Comprender el desarrollo social y del comportamiento de un canino puede ayudar tanto al criador y al dueño a prevenir problemas y "crear" el mejor perro posible, ya sea una estrella en el trabajo, un extraordinario perro de conformación, un maravilloso perro de compañía, un perro de pastoreo, cazador o un excelente padre de una próxima generación.
Lanan, K. (2.004). En Hastings P., Rouse, E.A. Another Piece of the Puzzle: Puppy Development. (Eds.), Behavioral Developmente of Puppies. Aloha, Oregon: Dogfolk Enterprises. |