Aprovecha al máximo el espacio disponible en tu clóset o armario, poniendo en práctica estos sencillos consejos.
? Consigue suficientes ganchos o perchas antes de comenzar a ordenar. Así evitarás perder tiempo al interrumpir la tarea para ir a buscarlos.
? Elige perchas de madera para abrigos o prendas pesadas y deja las de plástico para camisas o franelas.
? Ten siempre alguna percha o gancho especial para faldas, un organizador para corbatas o cinturones y no utilices ganchos de metal pues dañan las telas.
? Si compartes el closet con otra persona puedes elegir distintos colores de perchas o ganchos para separar las prendas.
? Comienza por vaciar el closet, por partes, para empezar a organizar desde cero. Divide las prendas en 4 grupos: 1) en buen estado, 2) dañadas (descosida, sin botones, pero que se puede arreglar), 3) para donar o que ya no utilizas y 4) en buen estado pero pasadas de moda.
? Tómate el compromiso de remendar aquello que puedas seguir usando, y regala el resto a una organización de caridad. De esta forma harás más lugar para ropa nueva que quieras guardar.
? Agrupa las prendas según su clase, por ejemplo, todas las camisas van colgadas juntas, todos los sweaters en un mismo estante. Así lograrás ubicar lo que busques, sin perder tiempo.
? Si tu closet es pequeño, utiliza la parte superior a la que es más difícil acceder, para guardar todo aquello que sea de otra temporada.
? Emplea cajas o bolsas bien cerradas y etiquetadas para ordenarlo. Incluye en los contenedores pequeñas bolsas de tela con lavanda, para evitar que las polillas y otros insectos arruinen las prendas y además perfumará el espacio de guardado. |