Cada día, con mayor frecuencia veo personas deseosas de reproducir sus ejemplares, bajo motivaciones tales como las económicas o porque creen que es necesario que sus ejemplares copulen o reproduzcan, humanizándolos. Lamentablemente en este grupo hay personas que no se informan y que por ejemplo, como vi recientemente en un anuncio, digan que se entregarían a los cachorros con un mes de edad. Quizás dentro de las razones para esto está el deseo de disminuir los costos o ignorancia, pero el problema lo tendrán los potenciales compradores (por no hablar de las consecuencias para los ejemplares). Por ello, este escrito busca que los compradores estén informados y los criadores no tengan excusas para hacer el esfuerzo necesario para entregar un ejemplar sano en todos los aspectos necesarios.
La edad ideal para la entrega de un cachorro es dos meses si va a ser entregado a un dueño que tenga experiencia, pero es aconsejable que los criadores experimentados se aseguren que hayan aprendido normas básicas de convivencia, haya aprendido a caminar con traílla, sabe algunas ordenes simples como siéntate y échate, y tiene una amplia experiencia en cuidado del manto (grooming) antes de entregarlo a quién por primera vez vaya a ser responsable de un can, así quién compra este ejemplar tiene amplísimas posibilidades de tener una compra exitosa.
Ahora bien ¿cuáles son las consecuencias de retirar muy temprano a un cachorro de su camada?
Problemas con:
- La comunicación.
- La sociabilidad.
- Más inhibición y menos capacidad de adaptarse a nuevas situaciones.
- Deficiencia en la impronta con consecuencias en su carácter y su temperamento.
- La digestión.
- La resistencia a las enfermedades.
- El aumento de peso.
- Desarrollo y madurez más lento.
Problemas conductuales como:
- Impregnación heteroespecífica, esto es ausencia de cortejo e intento de apareamiento en presencia de un congéneres del sexo opuesto receptivo, además de un comportamiento sexual típico cuando se encuentran con un individuo del sexo opuesto de otra especie.
- Disocialización primaria: esta consiste comportamientos de agresión por irritación y, en ocasiones de agresión jerárquica, como respuesta a todo intento de controlar las actividades del animal por parte de los propietarios. Estos pacientes también realizan robos de comida asociados a estas agresiones. En algunos pacientes se pueden observar micciones, defecaciones y vaciado de los sacos anales simultáneamente con las agresiones. Estos perros se caracterizan por ser provocadores de combates serios y sangrientos, dada su incapacidad de control de la agresión ante el sometimiento de su contrincante. También por su imposibilidad de someterse, es víctima de graves heridas cuando se enfrenta a perros más fuertes, ya que no tiene cómo inhibir la agresividad de su oponente.
- Síndrome de hipersensibilidad-hiperactividad, los perros se caracterizan por no permanecer quietos, corren, saltan y juegan sin cesar. Las secuencias de sus comportamientos carecen de organización y estructura.
Como se puede ver, el criador creará problema a quienes hayan confiado en él y el comprador adquirirá uno, que suele tener soluciones como abandono, tratamiento (con los costos implícitos) o eutanasia, así que lo mejor es desde un principio establecer una relación beneficiosa y sólo vender o comprar ejemplares que hayan permanecido con su madre y con la camada hasta los 2 meses de edad.
Ver: http://cybertesis.uach.cl/tesis/uach...oc/fvn321p.pdf |